Aprender a aprender: Tips para tus hijos

Apriendiendo a aprender.

Muchas veces, nos encontramos con padres que nos dicen que los niños de ahora vienen más despiertos que nunca. Esto puede tener algo de razón. Y es que nos encontramos con una generación de niños “sobre-estimulados”. Los aparatos electrónicos de nueva generación, como las tablets y teléfonos celulares inteligentes, así como viejos conocidos como la televisión, estimulan a nuestros niños de una forma que nunca antes se había hecho. Esto es, por un lado muy positivo, pero a su vez representa un reto para padres y maestros, puesto que los métodos de enseñanza tradicional, se ven sobrepasados ante esta situación.

En Aprender a aprender: tips para tus hijos, te vamos a enseñar consejos que pueden servirte para solucionar los problemas que puedas tener, al momento de que tus hijos aprendan.

 

Estimulación cognitiva.

La mayoría de los teóricos en el aprendizaje humano, están de acuerdo en una cosa: en la medida en que el cerebro del niño sea estimulado, mejor será la capacidad que tenga este a responder a los problemas que se presenten en el futuro. Es por esto que lejos de ser algo malo, la tecnología que nos circunda, es muy ventajosa para nuestros hijos.

La cantidad de estímulos visuales, auditivos, olfativos y hasta táctiles que los nuevos aparatos eléctricos brindan a nuestros niños, ayuda a su cerebro a desarrollarse mucho más temprano que lo que lo hicieron los nuestros, volviendo a nuestros hijos, más agiles mentalmente, más interactivos con el mundo que los rodea y en palabras coloquiales, los vuelve más despiertos.

Pero como mencionamos anteriormente, no todo es color de rosa. Y es que la tecnología puede volverse en nuestra contra, cuando es momento de que nuestros hijos empiecen una educación más formal y estructurada, especialmente si el método que se utiliza para enseñar es anticuado y carente de estímulos nuevos. Nuestros hijos, quienes han estado sobre-estimulados, no responderán a los estímulos a los cuales nosotros respondimos cuando teníamos su edad, al momento de estudiar.

Aunque, lo más efectivo sería que la educación fuera de la mano con las nuevas tecnologías, no en todos los países o no todos los colegios y escuelas, están en la capacidad para obtener los aparatos que hagan de este lugar de aprendizaje, un lugar mucho más llamativo para el niño de la actualidad.

 

La modificación de conductas en tu hijo.

Esta vez en aprender a aprender, te daremos algunas pautas para que tú puedas ayudar a tu hijo a aprender mejor, con la modificación de ciertas conductas, en este mundo lleno de distractores o estimulantes tecnológicos. Dividiremos estos conceptos de acuerdo a la las más importantes funciones del aprendizaje humano.

La atención y concentración.

Esta es talvez, la parte más difícil de mejorar en el proceso de aprendizaje del niño. Como hemos mencionado varias veces, el mundo actual está lleno de distractores, que superan el nivel de estimulación de aquellas cosas que están hechas para el aprendizaje humano. Pero echarle la culpa a los nuevos aparatos, es ver el panorama a la mitad. En realidad, también existen muchas conductas o costumbres aprendidas, que el niño práctica sin darse cuenta y van en detrimento de su educación.

Aunque con frecuencia, aprender a aprender es algo que cuesta al principio, te damos algunos consejos puntuales para mejorar la atención, y deben de ponerse en práctica, desde pequeños en el hogar, mientras otros pueden realizarse para cambiar las conductas ya aprendidas.

Entre los consejos para mejorar la atención y concentración, y aprender a aprender, tenemos:

 

Mantener orden en las actividades: 

Es usual, principalmente cuando el niño es pequeño. El niño pasa de una actividad a otra, muchas veces sin poner mucha atención o dejando incompleto lo que ha iniciado. Para aprender a aprender, debemos de fomentar en el niño a que mantenga un orden en sus actividades. No hay que sofocarlo, pues no se trata tampoco de no darle libertad de actuación, y las termine.

En este apartado, para aprender a aprender, también entra el hecho de darle tiempo debido a cada actividad, sin que otra este en proceso. Es decir, si se está comiendo, no se está escuchando música o se está mandando mensajes de texto por el teléfono celular, por ejemplo. Esta estructuración de las actividades debe darse, no sólo en el ámbito escolar, sino también en todos los aspectos de la vida del niño.

Eliminar las distracciones:

Este se centra especialmente a la hora del estudio.  Para aprender a aprender, en la medida de lo posible, se debe de ayudar para que al momento del estudio. No hay que dejar que el niño perciba alguna distracción. Todo ruido, imagen u objeto que pueda llamarle la atención, debe de ser removido. La falta de estímulos que lo distraigan, también incluye el factor comodidad, es decir, que el lugar de estudio debe presentar un ambiente que elimine incomodidades que puedan distraer a nuestros hijos a la hora del aprendizaje.

 

Garantizar un espacio adecuado: 

Esto ayuda mucho a los dos puntos expuestos anteriormente, para aprender a aprender.  Un lugar cómodo –con temperatura y luz adecuada, con muebles cómodos, etc.- y efectivo en espacio con los requerimientos de estudio, optimizará la atención.  Entre más al alcance tenga los objetos que utilizará para el estudio, menos distracciones tendrá.  Un lugar específico para el estudio, ayuda también a mantener las actividades separadas y en orden – el comedor es para comer, el cuarto es para dormir, el pasillo o el patio es para jugar, y el lugar de estudio es para estudiar. Esta demás decir, que el espacio adecuado para el estudio, deberá de estar libre de distractores.  Se prefiere un lugar cerrado, sin ventanas al exterior y sin ruido.

 

Aliéntalo a hacer juegos de agilidad mental:

Para aprender a aprender, los juegos como sopas de letras, crucigramas, juegos de memoria, etc., son excelentes. Ahora con las nuevas tecnologías, estos juegos pueden ser encontrados digitalmente y llevarse en el celular o en cualquier otro aparato electrónico portátil.

 

Memoria.

Aunque muchas veces es preferible que se recuerden las cosas de una forma analítica y no de forma eidética, ciertamente en los primero años de enseñanza formal, existen ciertos conceptos que son mejor memorizar de esta forma.

Para ayudarlo a aprender a aprender, y recordar los conceptos que se les enseñan, se pueden tomar los siguientes consejos:

 

Concentración ante todo:

Si el niño no pone atención a lo que está leyendo, difícilmente lo recordará. Por lo que ayudarle a mantener la concentración es vital. Puedes seguir los consejos del apartado anterior, para ayudarte en este.

 

Enséñale a recordar solo lo más destacado:

Aunque esta es una habilidad que venimos aprendiendo muchos, hasta los estudios secundarios, no es descabellado o fuera de la edad, que desde pequeños le vayamos enseñando esta técnica de estudio tan importante. El que mucho abarca, poco aprieta, dice el dicho. Y en la memorización esto es cierto. Le puedes empezar a enseñar con libros de entretención infantil o libros livianos, para que así al momento del estudio él ya tenga esta herramienta.  Aprender a aprender, conlleva cierto esfuerzo dirigido.

 

Si puedes encontrar material auxiliar llamativo, ponlo a su alcance:

El cerebro recuerda aquello que llama más la atención o que es más llamativo. Por esto, si encuentras material didáctico audiovisual, que sirvan en las materias que tu hijo presenta más problemas para memorizar, podrías garantizarle una aprendizaje más completo, gracias a una mejor memorización sobre el tema. Supone un trabajo extra para el padre, pero también una ganancia extra para el niño. Que el niño capte la forma de aprender a aprender, es lo mas esencial.

 

Motivación.

Este es otro de los temas complicados en el proceso de aprendizaje humano. La motivación se divide en dos tipos: extrínseca e intrínseca. La intrínseca es aquella que proviene de querer de satisfacer una necesidad interna e intangible. La extrínseca, es aquella en la que se realiza algo para obtener un beneficio que es externo y tangible (como un juguete, por ejemplo).

La pregunta es ¿qué tipo de motivación inculcar a nuestros hijos? Aunque en aprender a aprender, lo más deseable es que nuestros hijos miren el estudio con una motivación intrínseca, la realidad es que aún en los adultos, es muy difícil cultivar conductas, que aúnen a este tipo de motivación. Sin embargo, ni la intrínseca está por encima de la extrínseca, ni viceversa. Ambas pueden ser utilizadas para el bien de nuestros hijos, en aprender a aprender.

Para aprender a aprender, algunos consejos que pueden ayudar a mejorar ambas motivaciones son las siguientes:

 

Si su hijo hizo algo bien en el estudio, prémielo:

Pueden ser premios pequeños pero significativos (como alguna comida que le gusta o permitirle hacer algo, como jugar videojuegos). Procure que sean premios de acuerdo al logro (es decir, entre más grande el logro, más grande el premio). Como es de esperarse, esto ayudará a su motivación extrínseca, pero maneje esto con la precaución debida. Recuerde que si usted lo premia por cada cosa, al final el no hará nada. No porque realmente quiera hacerlo, sino para obtener cosas, y así obtendrá un aprendizaje muy superficial.

Para aprender a aprender , los padres deben evaluar muy bien, qué es un logro y qué es una actividad normal.  Pero esta evaluación no debe de ser sólo de acuerdo a la percepción de los padres, sino que debe incluir la percepción de los hijos. Preguntarle qué materia o qué situación les cuesta comprender, es un buen inicio.

 

Utilice premios emocionales:

Son premios muy baratos, fáciles de conseguir, pero muy descuidados por los padres. Y justamente por esto, la motivación intrínseca también esta descuidada. Cuando nuestro hijo consiga algún logro, el dar un cumplido, una muestra de cariño o una simple sonrisa o muestra de aprobación, son una poderosísima herramienta que ayudarán a fomentar la motivación intrínseca en su estudio.  Evitemos el “es tu obligación haberlo hecho”.  Esto lo sabemos los adultos, pero a los niños no les ayuda en nada. Por el contrario añade una presión extra.

 

Evite los insultos o términos despectivos si su hijo falla:

Es usual que cuando algo no se logra aprender, los padres nos sintamos frustrados por nuestros hijos. Pero el hijo estará aún más frustrado.  El castigo del insulto, no ayudará en nada en el aprender de su hijo, más que solo desmotivarlo.  También ayudará a crear en el niño, miedo a equivocarse, lo cual es una fuente más de desmotivación y una idea errada, pues equivocarse, es al fin otra forma de enseñanza.

 

CONCLUSIÓN.

En Aprender a aprender, hemos repasado como mejorar los tres procesos mentales más importantes en la etapa de enseñaraprender. Estos tres aspectos, permean todas las actividades del aprendizaje, por lo que, mejorarlo ayudará mucho a mejorar el rendimiento de tu hijo en el aspecto académico. Todo esto supone, por supuesto, un esfuerzo extra para los padres, pero las ganancias serán mayúsculas. En micompanero.com estamos para escucharte y ayudarte a la luz de la psicología.

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