¿ Cómo detectar el estrés ?

 Primero que todo…

 

Como ya hemos recalcado muchas veces, para poder atacar un problema primero debemos conocerlo. Por supuesto, del estrés se ha hablado mucho y durante mucho tiempo, pues es uno de los malestares psicológicos mas sufridos en la vida diaria, y uno de los que más conoce la gente que no está familiarizada con la psicología.

 Antes de proseguir, le recomendamos leer el artículo: El estrés. En este artículo encontrará teorías y consecuencias del estrés.

 

No hay que confundir…

Un estado de estrés con un estado de ansiedad, primordialmente por que el estrés puede generaren el individuo un estado de ansiedad y los pensamientos que se derivan directamente de un estado de ansiedad pueden generar estrés. La diferencia primordial radica en  la intensidad. Ambos tienen un inicio parecido, pues deben de empezar con un estimulo que provenga del exterior o bien un estimulo interno (por ejemplo pensamientos negativos) sin embargo el estrés es mucho menos intenso que un cuadro ansioso. Y esto se logra ver fácilmente al momento de la terapia pues cuando un paciente se presenta por un caso de estrés (que no sea ni estrés post-traumático ni agudo) es mucho más fácil llegar a un estado de equilibrio que con una persona que presenta cualquier caso de ansiedad. Intensidad es la palabra clave que las diferencia.

Como ya dijimos el estrés es un estado global que ataca tanto la psique como el soma, o sea la mente y el cuerpo, por lo que sus síntomas deben de ser divididos en estas esferas, aunque usualmente no se sienten por separados; por ejemplo la sensación de mariposas en el estomago (síntoma físico) casi siempre van de la mano con el estado de inquietud (síntoma mental).

 

Síntomas físicos:
  • Opresión en el pecho.
  • Hormigueo o mariposas en el estómago.
  • Sudor en las palmas de las manos.
  • Palpitaciones.
  • Dificultad para tragar o para respirar.
  • Sequedad en la boca.
  • Temblor corporal.
  • Manos y pies fríos.
  • Tensión muscular.
  • Falta o aumento de apetito,
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Fatiga.
Síntomas mentales:
  • Inquietud, nerviosismo, ansiedad, temor o angustia.
  • Deseos de llorar y/o un nudo en la garganta.
  • Irritabilidad, enojo o furia constante o descontrolada.
  • Deseos de gritar, golpear o insultar.
  • Miedo o pánico, que si llega a ser muy intenso puede llevar a sentirnos «paralizados».
  • Preocupación excesiva, que se puede incluso manifestar como la sensación de no poder controlar nuestro pensamiento.
  • Pensamiento catastrófico.
  • La necesidad de que «algo» suceda, para que se acabe la «espera».
  • La sensación de que la situación nos supera.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Disminución de la memoria.
  • Lentitud de pensamiento.
  • Cambios de humor constantes.
  • Depresión.
  • Cambios en la libido.
  • Por último también podremos notar si padecemos de estrés que poseemos ciertas conductas que en situaciones relajadas o normales no poseemos, y que también nos pueden ayudar a detectar estrés en nosotros.
Síntomas Conductuales:
  • Moverse constantemente.
  • Risa nerviosa.
  • Rechinar los dientes.
  • Tics nerviosos.
  • Problemas sexuales.
  • Comer en exceso o dejar de hacerlo.
  • Beber o fumar con mayor frecuencia.
  • Dormir en exceso o sufrir de insomnio.

 

Conclusión

 

Estos son síntomas del estrés común, el estrés que sentimos todos los días, y que puede ser desencadenado por muchos estímulos en la vida diaria; Estar atrapados en el trafico, entregar un reporte en el trabajo, estar apurados por que llegaremos tarde a una cita, etc.

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