Etapas del proceso de duelo que viven los padres con hijos discapacitados

Nuestra noción de la familia con necesidades especiales parte por reconocer la diversidad de los padres como sujetos, las peculiaridades  de cada familia en relación con su adscripción socialista, y los valores existentes en cada grupo social.

La noticia de un embarazo dispara una ola de sentimientos que incluye a los padres. Desde un principio la madre, lo verbalice o no, fantasea mentalmente con el hijo ideal, revive ilusiones, proyectos, miedos, temores y junto con el padre, viven la esperanza de que su hijo sea inteligente, físicamente fuerte, hábil y con cierta  belleza. Pero es esta la razón por lo que la noticia de la discapacidad del hijo supone para ellos una perdida. Todo porque sus expectativas se caen, los derrota, desconcierta, deprime, entrando así en un estado de DUELO.

El descubrimiento de la discapacidad en un momento temprano de la vida del hijo se vivencia por los padres con dolor y esto es legítimo, a partir de este descubrimiento, las familias atraviesan por un periodo de interiorización de esa realidad que se denomina elaboración de duelo por las pérdidas sufridas, pues el nacimiento de un niño con alguna discapacidad hace que se pierda el ideal de la familia que la pareja  construyo durante años, incluso puede perderse las esperanzas en torno al hijo y su futuro.

 

A partir de esto los padres empiezan por el largo camino que atraviesa por una serie de etapas. 

 

Incredulidad: 

Los padres se dicen “NO ES VERDAD. El niño no tiene ningún problema”. Con frecuencia, inician una peregrinación de medico en medico, o de centro en centro, buscando una confirmación para lo que desean. Todo para que alguien  les diga  que su niño no tiene problema alguno.


Miedo y frustración:

Los padres comienzan a enfrentar la situación culpabilizando unas veces a la pareja, otras a sí mismos. Aún peor, alternando las preguntas sin respuesta con la depresión y la tristeza. Frecuentemente se encuentran perdidos y no saben que hacer, ni a dónde acudir.


Aceptación de la realidad:

Los padres dejan de pensar en si mismos y en las repercusiones que el nacimiento de esta hijo tendrá en sus vidas, y deciden hacer cuanto esté en sus manos para ayudarle.


Valoración del hijo:

Y finalmente tras la  aceptación del hijo, superando sentimientos de culpabilidad y/o rencor, avanzan hacia su valoración como una persona con muchas posibilidades y algunas dificultades, a la que hay que apoyar para que lleve una vida lo mas autónoma posible, sin sobreprotección, ni cuidados excesivos.

 

El duelo, es considerado como un síndrome, porque la persona presenta determinadas manifestaciones y síntomas. La forma de expresar el duelo está estrechamente relacionada con la cultura a la que pertenecemos.

Si usted se identifica con estas etapas, reciba orientación psicológica en nuestra  página web. Le ayudaremos a superar  su  situación.

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