La Ansiedad y Técnicas para Mejorar

¿Qué es la ansiedad?

 

La ansiedad es la preocupación excesiva de pensamientos e ideas recurrentes o continuas, donde a la persona le resulta difícil controlar este estado constante preocupación. Un ejemplo sería, cuando se llevan a cabo actividades que conllevan un alto grado de responsabilidad o riesgos. Esto tiende a generar inestabilidad emocional, atacando con pensamientos de miedos exagerados.

Vivimos en un mundo cambiante y acelerado, donde todo corre de prisa, sin a veces tener tiempo para relajarse. En general, esto sucede porque vivimos inmersos en la rutina, en la que estamos acostumbrados; así pues, no nos damos la oportunidad de experimentar nuevas experiencias.

Hay un factor interesante, y es que todas las personas han sentido ansiedad, sin excepciones( en algún punto de su vida). Lo negativo sería que esto se diera de manera relativamente continua, en un período no menor de seis meses.

Cuando se entra al estado de ansiedad, el cuerpo reacciona  como un mecanismo de defensa; Por lo tanto, el cuerpo cambia a un estado de alerta, así pues, dando resultado a una serie de síntomas. 

 

Para el diagnostico de la ansiedad, se debe tener en cuenta los criterios clínicos del DSM- IV los cuales son:

 

1-Ansiedad y preocupación excesivas (expectación aprensiva), sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral o escolar), que se prolongan más de 6 meses.

2- Al individuo le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.

3- La ansiedad y preocupación se asocian a tres (o más) de los seis síntomas siguientes. (algunos de los cuales han persistido más de 6 meses. Nota: En los niños sólo se requiere uno de estos síntomas):

-Inquietud o impaciencia.

-Fatigabilidad fácil.

-Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco.

-Irritabilidad.

-Tensión muscular.

-Alteraciones del sueño. (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o   sensación al despertarse de sueño no  reparador).


También tenemos que …

 

4- El centro de la ansiedad y de la preocupación, no se limita a los síntomas de un trastorno.  Por ejemplo, la ansiedad o preocupación, no hacen referencia a la posibilidad de presentar una crisis de angustia (como en el trastorno de angustia), pasarlo mal en público (como en la fobia social), contraer una enfermedad (como en el trastorno obsesivo-compulsivo), estar lejos de casa o de los seres queridos (como en el trastorno de ansiedad por separación), engordar (como en la anorexia nerviosa), tener quejas de múltiples síntomas físicos (como en el trastorno de somatización), o padecer una enfermedad grave (como en la hipocondría)

5- La ansiedad, la preocupación, o los síntomas físicos, provocan malestar clínicamente significativo.

Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o a una enfermedad médica, y no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno del estado de ánimo, un trastorno psicótico o un trastorno generalizado del desarrollo.

6- Si siente 3 o más de estos síntomas, y que han persistido más de 6 meses, es recomendable acudir a un profesional de la salud mental.

 

Técnicas psicológicas para contrarrestar la ansiedad:

 

El objetivo de las técnicas consiste en la reducción de los síntomas a un nivel tolerable, porque normalmente no es posible eliminarlos por completo.  Se requiere de mucha práctica, dedicación y voluntad personal.

 

Entre las técnicas se encuentran:

 

Técnica de la psico-educación.

Es tener una información bien detallada sobre  lo que significa tener ansiedad, no culpabilizándose por las dificultades que presenta.

Técnica psicoterapia de apoyo.

Esta técnica permite que la persona exprese sus preocupaciones sobre problemas familiares, económicos o de salud.

Otras opciones terapéuticas incluyen la relajación muscular, la bio-retroalimentación y la meditación. Estas técnicas pueden producir una respuesta de relajación muscular, que disminuye la ansiedad, dándole a la persona cierto grado de control sobre los síntomas.

El ejercicio físico regular, es otra estrategia útil para estos tipos de casos.

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