Motivación en el trabajo

La motivación, la razón del ser.

Sin importar cuál sea la actividad que realizamos, la motivación es un factor principal, para la consecución de cualquier objetivo que nos propongamos en dicha actividad. Cualquier puesto laboral responsable, busca la forma en cómo mantener motivados a sus trabajadores, con el fin de aumentar la producción laboral de cada individuo. Por supuesto, esto no siempre sucede así, ya sea, porque no todos los puestos de trabajo son responsables y no les interesa que sus empleados estén motivados, o porque las formas de motivación, no toman en cuenta las diferencias individuales que cada uno tiene. En Motivación en el trabajo, veremos que es la motivación, cuáles son sus características principales y cómo podemos trabajar nuestras motivaciones personales, para aumentar nuestra productividad laboral.

 

¿Qué es la motivación?

Como mencionamos anteriormente, sin motivación es muy difícil lograr los objetivos que nos hemos impuesto. Y aunque este se aplica, con mayor frecuencia al ámbito laboral, en realidad la motivación se aplica para cualquier actividad que el ser humano haga, incluyendo aquellas actividades que denotan relajación o juego.

 

Entonces, no podemos entrar de lleno a la motivación en el trabajo, sin entender que es la motivación en general. La motivación es una serie de estados internos, de impulsos, que nos llevan a realizar distintas actividades, cuyo propósito principal o indirecto, es satisfacer una necesidad específica.

 

Ante esto, debemos entender que las necesidades son el motor de la motivación. Por supuesto, no siempre esta relación entre motivación y necesidad es tan clara, especialmente porque, como dijimos en el párrafo anterior, las actividades pueden tener otros objetivos principales, que indirectamente, pueden satisfacer una necesidad propia; siendo muchas veces, esta satisfacción de necesidad, desconocida hasta que se logra.

 

Las necesidades de la motivación.

Como hemos dicho anteriormente, las motivaciones varían de persona a persona, porque las necesidades también lo hacen. La necesidad de atención, por ejemplo, es distinta en una persona que no la poseyó en la niñez, que de una persona que la obtuvo en exceso. Por tanto, la primera puede motivarse más ante la necesidad de atención, que la segunda.

 

Simplemente no podemos entender la motivación, sin las necesidades. De acuerdo a Steven Reiss, podemos definir 16 necesidades básicas, las cuales definirán, no solo las motivaciones, sino que hasta la personalidad, en algunos casos. Estas 16 necesidades son:

 

Aceptación:

Necesidad de orden social, que implica la aprobación de los pares.

 

Curiosidad:

De tipo interno, tiene que ver con la necesidad de aprender y encontrar explicación a aquello que desconocemos.

 

Alimentación:

Necesidad biológica e interna, que busca la obtención de energía para poder sobrevivir.

 

Familia:

Necesidad que puede entenderse como de orden biológico, aunque también puede aplicarse al orden social. Es la necesidad de tener una relación y de tener descendencia.

 

Honor:

De orden social, es la necesidad de ser leal a los valores tradicionales de nuestro grupo étnico o clan.

 

Idealismo:

la necesidad de buscar justicia social.

 

Independencia:

De orden interno, es la necesidad de ser autosuficiente y de asegurar la individualidad.

 

Orden:

Es la necesidad de tener un ambiente organizado y estable.

 

Actividad física:

Es una necesidad biológica, entendida como la necesidad de moverse y hacer ejercicio.

 

Poder:

Es de orden social y se entiende como la necesidad de ser influyente con sus pares.

 

Romance:

Es una necesidad biológica y se entiende como la necesidad sexual.

 

Ahorrar:

Es una necesidad interna y se entiende como la necesidad de guardar o almacenar, previendo escases u nuevas inversiones.

 

Contacto social:

Es netamente social y es la necesidad de relacionarse y crear conexiones con otros seres humanos.

Posición social:

Se entiende como la necesidad de sobresalir ante los demás, lo que conllevará a tener mejores beneficios.

 

Tranquilidad:

Se comprende como la necesidad de sentirse seguro.

 

Venganza:

la necesidad de obtener una compensación, ante un hecho, actitud o acción que nos ha dañado.

 

Factores o causas de la motivación.

Así pues, la motivación, teniendo en cuenta las necesidades, tiene dos factores o causas:

 

Extrínsecas:

Es aquella motivación que proviene del exterior. Ya sea porque lo que se desea obtener o la recompensa, es algo existente en el plano físico (dinero, comida u otros objetos como carros, casas, etc.) o por que el actuar de terceras personas, nos convencen a realizar una actividad. Se podría analizar como la forma menos poderosa de motivación, puesto que no proviene de un impulso interno.

 

Intrínseca:

Esta es la motivación que proviene del interior. Lo que se desea obtener no es algo tangible. De hecho, puede que sea algo que solo es deseado por uno mismo y por nadie más, al menos, no en la forma en que lo queremos. En muchos casos, la actividad que se realiza bajo la motivación intrínseca, es en sí una recompensa, pues nos resulta placentera.

 

¿Cómo diferenciar estos dos factores?

Un ejemplo de actividad que nos puede ayudar a diferenciar estos dos factores, es el estudio. En muchos casos, las personas estudian bajo un propósito; obtener un título, que les ayude a obtener un trabajo, que les remunere de forma decorosa. Esta razón, entonces, es la que se explicaría por la motivación extrínseca, debido a que, en la realidad, la persona desea estudiar por factores externos, que la llevan – y en algunos casos la obligan- a realizar esta actividad. Las personas que se encuentran estudiando bajo esta motivación, se logran distraer fácilmente del objetivo.

 

En algunos casos, existen personas que estudian por que las actividades que conlleva, les gustan. Leer, escribir, analizar y aprender cosas nuevas, son actividades placenteras para estas personas. En este caso, estaríamos hablando de estudio motivado intrínsecamente. Al ser para ellos, estas actividades, placenteras por sí mismas, no requieren que factores externos los impulsen a realizarlas. Aunque también se visualizan gratificaciones, estas usualmente no son objetos físicos, sino que son correspondientes al plano moral, emocional o de reconocimiento social. La atención, entonces, está totalmente enfocada en la actividad y no se le distraerá fácilmente.

 

La necesidad de la motivación, según Maslow.

Una última mención que hay que hacer, para lograr entender mejor la motivación, es la dada por Maslow y su pirámide de las necesidades. Ya vimos las 16 necesidades básicas, explicadas por Reiss. Antes de esto, Abraham Maslow categorizó las necesidades humanas, las ordenó y jerarquizó, creando la famosa pirámide de Maslow. En ella se ordenan las necesidades humanas en 5 categorías, y las jerarquiza, poniendo en la base de la pirámide las necesidades más básicas y en la punta  las necesidades más elevadas del ser humano y que no conllevan gratificaciones físicas, sino emocionales, espirituales e intelectuales. Estas 5 categorías son:

 

Fisiológicas:

Alimento, respiración, descanso, equilibrio corporal u homeostasis.

 

Seguridad:

Idea de propiedad privada, facilidad de obtención de recursos, seguridad física y familiar.

 

Afiliación:

Afecto social, amistad, conexión social, intimidad romántica-sexual

 

Reconocimiento:

Éxito laboral y social, autorreconocimiento, confianza en uno mismo.

 

Autorrealización:

Creatividad, espontaneidad, problemas en base a soluciones y aceptación de hechos.

 

Esta propuesta es importante, porque es una de las primeras propuestas que estudia la relación de motivación-necesidades a fondo, además de categorizarlas. También nos da algunos constructos, que aún son aceptables en la actualidad. Para nuestro tema, aplicaremos uno de ellos, que es tal vez la principal idea de toda la teoría de Maslow

 

De acuerdo a esta teoría, el ser humano no se encontrará motivado a realizar actividades que satisfagan una necesidad superior, hasta que las necesidades más inferiores hayan sido satisfechas. Es decir, alguien que no logra satisfacer sus necesidades fisiológicas, jamás se encontrará motivado a realizar actividades que satisfagan sus necesidades de afiliación.

 

Motivación en el trabajo.

Durante décadas, las empresas que dependen en gran medida, de que sus trabajadores mantengan un mínimo de producción alto, han estudiado la forma de cómo mantener a los mismos, lo más motivados posibles. Por desgracia, en muchos de estos casos se ha intentado ver esto, desde un punto de vista económico y no psicológico, lo que ha creado una idea minimalista y simple, de un tema que es, en realidad, bastante complejo.

 

Durante años se creyó, que a mayor cantidad de dinero devengado o mayor número de prestaciones, el empleado estaría más motivado. El resultado fue, empleados que ganaban mucho, pero que seguían produciendo el mínimo esperado.

 

Entonces, ¿En dónde se dio el error?

El error se dio en que, como hemos visto, la motivación extrínseca es mucho menos poderosa que la motivación intrínseca. El salario y las prestaciones son motivadores extrínsecos. El problema para las empresas es que, las motivaciones extrínsecas son más fáciles de estandarizar y sienten que tienen más “control” sobre ellas, que aquellas cosas que permiten una motivación intrínseca, recordando que las gratificaciones de estas últimas son cosas intangibles y que varían grandemente de una persona a otra.

 

Por ende, basar sus esfuerzos a mejorar la motivación intrínseca de cada empleado, sería una tarea que implicaría conocer a profundidad a cada uno y eso es demasiado complicado, especialmente para una empresa con miles de empleados.

 

Ahora, no es que debamos condenar las motivaciones extrínsecas, simplemente debemos entender que la mejor forma de mantenerse motivados, es permitirnos un equilibrio en estos dos tipos de motivación, poniendo siempre por encima la motivación intrínseca. Así pues, la salvación es que cada empleado encuentre la forma de motivarse intrínsecamente. El trabajo clave, está en el empleado mismo y no en la empresa.

 

Consejos para mejorar TU motivación.

En Motivación en el trabajo te daremos algunos consejos para que tú mismo, mejores tu motivación y así mejorar tu propia producción.

 

Fíjate objetivos personales definidos:

Ya sea que estés en un trabajo que solo te trae alegría cada quincena, o cada fin de mes, o estés en tu trabajo deseado, no lograrás motivarte lo suficiente a menos que tengas un objetivo planteado y que sea lo más específico posible. Esta demás decirte que este objetivo debe ir en comunión con tu tipo de trabajo, pero esto no quiere decir que deje de ser personal. Este objetivo no debe conllevar a un logro profesional, pero si se debe ver al trabajo como una forma para lograr dicho objetivo.

 

Ponerse metas día a día:

La motivación no es algo que permanezca en el tiempo, por el contrario, muchos han sentido como un día están motivados y como otros días no, a pesar de que tengamos un objetivo personal que cumplir. Es por eso que debemos estructurarnos de forma que cada día completemos un reto en nuestro trabajo. Esto es algo que las empresas han querido imponer a sus empleados, pero entonces caemos invariablemente a las motivaciones extrínsecas. En este caso, hablamos de que tú te pongas, por propia voluntad una meta personal, que te rete a ti mismo.

 

Controlar la relación Fastidio-Placer:

Sabemos que no hay nada que motive más que el placer y la posibilidad de perderlo o que el fastidio y la posibilidad de cambiarlo por placer. Manejar o controlar esta relación, nos ayudará a mejorar nuestra motivación, especialmente en los casos de procrastinación.

 

¿Porque si sabemos que tenemos que hacer una tarea, que tiene una fecha límite, no la hacemos antes? Porque el fastidio de hacerlo, es mayor que el placer que puede producir el tener el trabajo hecho, antes de tiempo. Además que en nuestra mente, pueden haber cosas más placenteras, que hacer el trabajo. A medida que se acerca el tiempo de entrega, la relación va cambiando, al punto que el fastidio de hacer la tarea, es menor que el fastidio que producirá no entregarla- debido a las repercusiones que puede conllevar- o este último es mayor que el placer de hacer otras cosas.

 

Así pues, lo que cabe en estos casos, es controlar esta relación, de forma que todas aquellas cosas que nos pueden distraer de nuestro trabajo, sean más fastidiosas que realizar el trabajo mismo. Usted puede encontrar las variaciones que le sean más convenientes.

 

Conocerse a sí mismo:

Implica conocimiento claro de lo que usted está necesitando y cuanto de eso que necesita puede ser satisfecho por su trabajo. Las necesidades no tienen que ser del plano físico, pueden ser emocional o de autorrealización. Estas últimas son las que crean mayor motivación, por lo que deberías ponerle principal atención a conocer mas de ellas 

 

Olvide el espejismo poco esfuerzo-grandes resultados:

No existe peor desmotivador que el espejismo de trabajar menos y ganar más. Así pues, mentalícese que la única forma de lograr su autorrealización es trabajando duro mientras los demás descansan y aprendiendo mientras los demás se divierten.

 

El trabajo es dignidad y no una carga:

Por desgracia, en la actualidad el trabajo se ve como una carga, donde nuestra creatividad y personalidad, se ven destrozadas por la uniformidad corporativa. Y con la creación de dispositivos que nos dan horas de entretención y gratificación instantánea, es más fácil ver el trabajo como el Satanás de nuestros días, cuando en realidad el trabajo es una actividad que le da al humano un estatus superior entre las demás especies. Para ver esto, debes de entender lo que expondremos a continuación.

 

Tu grano de arena sirve para crear una montaña:

Toda empresa sirve para algo, produce algo y crea un impacto en la sociedad. Y aunque tu trabajo sea el más simple y repetitivo de esta, sin ella la empresa no funcionaría igual. Así pues, lo que debes hacer es ver cuál es el verdadero objetivo, de la función que desempeñas y así encontraras la verdadera repercusión mayor en lo que estas haciendo.

 

Ambicionar siempre lo mejor:

Y no se trata de obtener el carro del año o la casa más grande, se trata de crecer siempre como persona, aprender siempre algo nuevo y no quedarse estancado. Si siempre ambicionamos el autocrecimiento y la autorrealización, no tendremos problemas adonde sea que vayamos.

 

Conclusión.

En Motivación en el trabajo hemos visto las generalidades de lo que es la motivación, que es lo que ayuda a motivarnos y como motivarnos en nuestro trabajo. Debemos recordarte que mientras mayor motivación intrínseca encuentres en lo que haces, mayor será el éxito que tengas adonde sea que vayas.

 

 

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